Vibecoding: cómo construyo productos con Claude
"Vibecoding" suena a meme, pero describe bien algo real: construir software conversando con un modelo en vez de escribir cada línea a mano. No es para todo, y no reemplaza entender qué estás haciendo. Pero para prototipar y para sacar productos reales rápido, cambió mi forma de trabajar.
El criterio sigue siendo tuyo
Lo digo siempre: la IA es buenísima ejecutando y mala decidiendo. Si no sabés qué querés construir, vas a obtener algo que funciona pero que no sirve. El vibecoding no te ahorra el pensar; te ahorra el tipear.
Yo arranco igual que siempre: en Figma, definiendo qué es esto, para quién, y cómo se siente. Recién cuando tengo eso claro abro el editor.
Iterar sobre lo real, no sobre el deck
Mi forma de trabajar es lanzar algo funcional lo antes posible y mejorar sobre lo que veo. El vibecoding hace que ese "lo antes posible" sea cuestión de horas.
- Describo la pantalla y el comportamiento.
- Lo veo corriendo.
- Ajusto con feedback concreto, no con un brief perfecto de entrada.
La mejor forma de entender la IA es usarla todos los días para resolver problemas de verdad. Leer sobre el tema no te da la intuición; construir sí.
Dónde poner el límite
No todo se vibecodea. La lógica sensible, la seguridad y las decisiones de arquitectura las reviso a mano. El modelo me acelera el 80% mecánico para que yo me concentre en el 20% que define si el producto es bueno.
Ese es el truco entero: no preguntarte si la IA puede hacerlo, sino qué parte vale la pena que hagas vos.